Estimados alumnos
Les envio la invitacion formal para la celebracion del dia internacional de la Matrona
Cordialmente
Pilar Sánchez C
Directora.
¡Que maravillosa es la vida!
lunes, 30 de agosto de 2010
La matrona en la antigüedad.
En las civilizaciones antiguas, la medicina conservaba su carácter mágico
religioso.
En Mesopotamia, las matronas eran consideradas sacerdotisas sanadoras
inspiradas por la Diosa más importante : Inanna, que representaba el amor, la
salud y el nacimiento. El oficio de matrona o mé dica de mujeres abarcaba el
dominio de lo que hoy se conoce como la salud sexual y reproductiva unido a la
farmacología, al manejo de la fitoterapia y homeopatía.
En Egipto, 1230 A.C. las matronas estaban organizadas en corporaciones
cuyo poder de decisió n y principios é ticos como la preservació n de la vida fueron
reconocidos en las escrituras bíblicas.
En Grecia antigua, las matronas eran consideradas como sacerdotisas
devotas del culto a los dioses de la fecundidad, durante el trabajo de parto,
invocaban a la diosa Artemisa, utilizaban el poder del canto y los masajes y eran
tambié n conocedoras de preparaciones y ungüentos con fines farmacológicos.
Tenían además estrecha relació n con el mundo de los filó sofos. Só crates
era hijo de Fenarete y Aspasia, matrona cé lebre por sus escritos en ginecología y
obstetricia, era la esposa de Pericles.
Só crates nombra su doctrina: LA MAIEUTICA o el arte de parir las ideas, en
sus textos se refiere a las matronas y a su arte de hacer nacer, de su capacidad
para diagnosticar el embarazo de conducir el parto y de calmar los dolores.
Plinio el Viejo, destacó en sus escritos el aporte de Olympia de Tebas, por sus
conocimientos sobre el uso de las hierbas medicinales; tambié n Salpe, matrona
cé lebre citada por Plinio, extendió su trabajo hacia la medicina general,
específicamente en la cura de enfermedades oculares.
Con Hipó crates, Grecia fue la cuna de la Medicina científica, la que
evoluciona sin el componente religioso Sin embargo, los aspectos morales de la
procreació n reciben la influencia de la filosofía Aristoté lica que asignaba un rol
inferior a la mujer en el proceso reproductivo.
En la é poca talmú dica, las mujeres recurrían a la matrona só lo en caso de
complicació n. Por esto, la matrona hebrea fue quizás la más conocedora de
té cnicas obsté tricas en la antigüedad, se caracterizaba por su pericia clínica y capacidad para solucionar situaciones complicadas en obstetricia a travé s de la
cirugía : cesáreas, extracciones fetales complicadas, embriotomías. Las matronas
hebreas eran consideradas mé dicas de mujeres y extendían su trabajo hasta la
medicina infantil. Sus prácticas son citadas en los libros sagrados.
En Roma, al igual que en la cultura hebrea, integraban los consejos de
sabios donde eran consultadas como expertas en caso de conflictos é ticos o
legales en temas relacionados con el aborto, la paternidad, la virginidad, lesiones
ginecologicas y tutela de los niñ os. La obstetricia científica se inicia en Roma con
Sorano de Efesos cuya escuela tuvo influencia en la práctica de las matronas.
Sorano definía a las matronas como: “mujeres conocedoras de todas las causas
de las señ oras y tambié n experta en medicina “
En el siglo VIII las matronas se formaban en la gran escuela de Salerne
donde llegaron a enseñar la disciplina. Esta escuela, determinó el desarrollo de la
medicina Europea hasta el renacimiento.
religioso.
En Mesopotamia, las matronas eran consideradas sacerdotisas sanadoras
inspiradas por la Diosa más importante : Inanna, que representaba el amor, la
salud y el nacimiento. El oficio de matrona o mé dica de mujeres abarcaba el
dominio de lo que hoy se conoce como la salud sexual y reproductiva unido a la
farmacología, al manejo de la fitoterapia y homeopatía.
En Egipto, 1230 A.C. las matronas estaban organizadas en corporaciones
cuyo poder de decisió n y principios é ticos como la preservació n de la vida fueron
reconocidos en las escrituras bíblicas.
En Grecia antigua, las matronas eran consideradas como sacerdotisas
devotas del culto a los dioses de la fecundidad, durante el trabajo de parto,
invocaban a la diosa Artemisa, utilizaban el poder del canto y los masajes y eran
tambié n conocedoras de preparaciones y ungüentos con fines farmacológicos.
Tenían además estrecha relació n con el mundo de los filó sofos. Só crates
era hijo de Fenarete y Aspasia, matrona cé lebre por sus escritos en ginecología y
obstetricia, era la esposa de Pericles.
Só crates nombra su doctrina: LA MAIEUTICA o el arte de parir las ideas, en
sus textos se refiere a las matronas y a su arte de hacer nacer, de su capacidad
para diagnosticar el embarazo de conducir el parto y de calmar los dolores.
Plinio el Viejo, destacó en sus escritos el aporte de Olympia de Tebas, por sus
conocimientos sobre el uso de las hierbas medicinales; tambié n Salpe, matrona
cé lebre citada por Plinio, extendió su trabajo hacia la medicina general,
específicamente en la cura de enfermedades oculares.
Con Hipó crates, Grecia fue la cuna de la Medicina científica, la que
evoluciona sin el componente religioso Sin embargo, los aspectos morales de la
procreació n reciben la influencia de la filosofía Aristoté lica que asignaba un rol
inferior a la mujer en el proceso reproductivo.
En la é poca talmú dica, las mujeres recurrían a la matrona só lo en caso de
complicació n. Por esto, la matrona hebrea fue quizás la más conocedora de
té cnicas obsté tricas en la antigüedad, se caracterizaba por su pericia clínica y capacidad para solucionar situaciones complicadas en obstetricia a travé s de la
cirugía : cesáreas, extracciones fetales complicadas, embriotomías. Las matronas
hebreas eran consideradas mé dicas de mujeres y extendían su trabajo hasta la
medicina infantil. Sus prácticas son citadas en los libros sagrados.
En Roma, al igual que en la cultura hebrea, integraban los consejos de
sabios donde eran consultadas como expertas en caso de conflictos é ticos o
legales en temas relacionados con el aborto, la paternidad, la virginidad, lesiones
ginecologicas y tutela de los niñ os. La obstetricia científica se inicia en Roma con
Sorano de Efesos cuya escuela tuvo influencia en la práctica de las matronas.
Sorano definía a las matronas como: “mujeres conocedoras de todas las causas
de las señ oras y tambié n experta en medicina “
En el siglo VIII las matronas se formaban en la gran escuela de Salerne
donde llegaron a enseñar la disciplina. Esta escuela, determinó el desarrollo de la
medicina Europea hasta el renacimiento.
La matrona en situaciones primitivas.
En su búsqueda por comprender el origen de la vida, el hombre prehistó rico
unió durante milenios el concepto de sexualidad y procreació n.
Allí donde lo inexplicable daba origen a la magia y al misticismo, surgen las
primeras prácticas de mujeres acompañ adoras que tenían por tarea ejecutar los
ritos que ayudaban a la mujer a parir .Se han encontrado grabados que las
muestran llevando máscaras de animales sagrados asociados a la fecundidad,
con las que ejecutaba danzas, gestos y movimientos para imitar ciertos actos de
vida y de reproducción.
La intervenció n de estas primeras matronas se basaba en el efecto mágico
simbólico.
En la era pre-científica, la matrona adquiere un lugar importante en la
comunidad por esta relació n estrecha con el nacimiento, por el poder de transmitir
en el trance de parto las fuerzas divinas de la naturaleza, se la asocia a la
sabiduría, a la magia y a la beneficencia al igual que los magos, hechiceros y
profetas.
El nombre de matrona utilizado en Chile provendría de los países
escandinavos donde los pueblos originarios identificaron a las parteras como
“maitras” o pequeñ as hadas de los bosques. Las maitras eran diosas madres
protectoras y bondadosas; en los grabados aparecen cargadas de frutas y de pan
elementos que eran símbolos de fertilidad.
Historia de la matrona en el contexto de las sociedades.
El origen y trayectoria de la práctica de la matrona, conduce a la revisió n de
los antecedentes antropoló gicos que le dieron inicio y validaron su práctica.
Elementos cuyo carácter universal explican tambié n el nacimiento de este oficio en
Chile.
En las sociedades primitivas, la matrona surge como acompañ adora
durante el parto. en respuesta a una realidad antropoló gica, que es la necesidad
de la mujer de sentirse apoyada durante los procesos reproductivos. Las primeras
intervenciones que diseñ an su perfil profesional estuvieron basadas en la ayuda,
el contacto, y la protecció n, de orden mágico y religioso a la mujer durante el
trance del preparto, parto.y puerperio así como a la recepció n, protecció n y
primeros cuidados al recié n nacido. Dichas intervenciones son observables a
travé s de los grabados desde la era neolítica.
La matrona accede al conocimiento científico en la é poca Romana con
Sorano de Efesos quien marca el inicio de la Obstetricia científica en el siglo 200
D.C.
La destreza té cnica de la matrona ha evolucionado segú n lo ha hecho la
medicina, pero tambié n esta evolució n ha estado condicionada al espacio de
autonomía y poder social que la mujer ha alcanzado a travé s de las é pocas, lo que
le ha otorgado versatilidad a su quehacer pero tambié n vulnerabilidad a su estatus
profesional.
La principal fortaleza de la práctica de la matrona es la relació n de
confianza y de complicidad que es capaz de establecer con las mujeres en
momentos de su ciclo vital particularmente significativos, pudiendo a travé s de sus
conocimientos científicos y competencias té cnicas, dar respuesta a la mujeres y a
su familia en los aspectos concernientes a la esfera sexual -afectiva -reproductiva
con el enfoque integral y espíritu de servicio a la familia y a la comunidad que la ha
validado desde el origen de las sociedades.
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