En su búsqueda por comprender el origen de la vida, el hombre prehistó rico
unió durante milenios el concepto de sexualidad y procreació n.
Allí donde lo inexplicable daba origen a la magia y al misticismo, surgen las
primeras prácticas de mujeres acompañ adoras que tenían por tarea ejecutar los
ritos que ayudaban a la mujer a parir .Se han encontrado grabados que las
muestran llevando máscaras de animales sagrados asociados a la fecundidad,
con las que ejecutaba danzas, gestos y movimientos para imitar ciertos actos de
vida y de reproducción.
La intervenció n de estas primeras matronas se basaba en el efecto mágico
simbólico.
En la era pre-científica, la matrona adquiere un lugar importante en la
comunidad por esta relació n estrecha con el nacimiento, por el poder de transmitir
en el trance de parto las fuerzas divinas de la naturaleza, se la asocia a la
sabiduría, a la magia y a la beneficencia al igual que los magos, hechiceros y
profetas.
El nombre de matrona utilizado en Chile provendría de los países
escandinavos donde los pueblos originarios identificaron a las parteras como
“maitras” o pequeñ as hadas de los bosques. Las maitras eran diosas madres
protectoras y bondadosas; en los grabados aparecen cargadas de frutas y de pan
elementos que eran símbolos de fertilidad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario